Cambio climático: ¿por qué el mundo está en una etapa crucial para su futuro? ¿por qué cambiar ahora?

El clima del planeta ha estado cambiando constantemente a lo largo del tiempo geológico. La temperatura promedio mundial actual es de aproximadamente 15 °C, aunque la evidencia geológica sugiere que ha sido mucho más alta y más baja en el pasado. Sin embargo, el período actual de calentamiento está ocurriendo más rápidamente que los eventos registrados en el pasado.

A los científicos les preocupa que la fluctuación natural, o la variabilidad, esté siendo superada por un calentamiento rápido provocado por el ser humano, el cual tiene serias implicaciones para la estabilidad del clima del planeta. Es por ello que la conferencia de la COP24 de Katowice, Polonia, realizada en 2018 fue  clave para lograr que los países del mundo lleguen a un acuerdo de medidas para evitar un acelerado calentamiento del planeta y sus consecuencias.

Para entender la problemática del cambio climático, te ofrecemos una explicación de los conceptos básicos para entender qué es este concepto y cómo puede afectarnos en el futuro cercano.

 

¿Qué es el efecto invernadero?

El efecto invernadero se refiere a la forma en que la atmósfera de la Tierra atrapa parte de la energía del Sol. Esa energía solar que se irradia hacia el espacio desde la superficie de la Tierra es absorbida por los gases de efecto invernadero y remitida en todas direcciones.

La energía que se irradia hacia el planeta calienta por una parte a la atmósfera inferior, y por otra a la superficie. Sin este efecto la Tierra estaría unos 30°C más fría, lo cual haría que nuestro planeta fuera muy hostil para la vida como la conocemos.

Imagen:Fotografía de Nasa en Unsplash.

 

Los científicos creen que estamos contribuyendo activamente al efecto invernadero natural con los gases liberados por la industria y la agricultura (conocidos como emisiones), los cuales hacen que se atrape más energía y aumente la temperatura. Esto se conoce comúnmente como calentamiento global o cambio climático.

 

Emisiones de gas de efecto invernadero

El más importante de estos gases de efecto invernadero, en términos de su contribución al calentamiento global, es el vapor de agua. Pero las concentraciones de éste muestran pocos cambios y persisten en la atmósfera solo por unos pocos días.

En cambio, el dióxido de carbono (CO2) persiste durante mucho más tiempo (tardaríamos cientos de años en volver a los niveles preindustriales). Además, hay tanto CO2 que solo puede ser absorbido por reservorios naturales como los océanos.

La mayoría de las emisiones de CO2 producidas por el hombre se liberan a través de la quema de combustibles fósiles, pero también por la reducción de los bosques que absorben carbono.

Otros gases de efecto invernadero, como el metano y el óxido nitroso, también se liberan a través de actividades humanas, pero su abundancia general es pequeña en comparación con el dióxido de carbono.

Desde que comenzó la revolución industrial en 1750, los niveles de CO2 aumentaron más de 30% y los niveles de metano aumentaron más de 140%. La concentración de CO2 en la atmósfera es ahora más alta que en cualquier otro momento en al menos 800.000 años.

¿Cuál es la evidencia del calentamiento global?

Los registros de temperatura que se remontan a finales del siglo XIX muestran que la temperatura promedio de la superficie de la Tierra ha aumentado en aproximadamente 0,8°C en los últimos 100 años. Casi 0,6°C de este calentamiento ocurrió en las últimas tres décadas.

Los datos satelitales muestran un aumento promedio en el nivel global del mar de unos 3 milímetros por año en las últimas décadas. Una gran proporción del cambio en el nivel del mar se debe a la expansión térmica del agua de mar: a medida que el agua de mar se calienta, las moléculas se vuelven menos densas y causan un aumento en el volumen del océano. Pero el derretimiento de los glaciares montañosos y la disminución de las capas de hielo polar también contribuyen de manera importante.

La mayoría de los glaciares en las regiones templadas del mundo y a lo largo de la Península Antártica están decreciendo. Desde 1979, los registros satelitales muestran una disminución dramática en la extensión del hielo marino del Ártico, a una tasa anual del 4% por década. En 2012, la extensión del hielo alcanzó un récord mínimo que fue 50% más bajo que el promedio de 1979-2000.

Imagen: Fotografía de M K-photography en Unsplash.

 

La capa de hielo de Groenlandia ha experimentado una fusión récord en los últimos años. Si se fundiera toda la capa de 2,8 millones de kilómetros cúbicos, el nivel del mar aumentaría en 6 metros. Los datos satelitales muestran que la capa de hielo de la Antártida occidental también está perdiendo masa, y un estudio reciente indicó que la Antártida oriental, que no mostró una clara tendencia de calentamiento o enfriamiento, también puede haber comenzado a perder masa en los últimos años.

Pero los científicos no esperan cambios dramáticos. En algunos lugares, la masa puede aumentar a medida que las temperaturas de calentamiento impulsan la producción de más nieve.

Los efectos de un clima cambiante también se pueden ver en la vegetación y en los animales terrestres. Estos incluyen tiempos de floración y fructificación más tempranos para las plantas y cambios en los territorios (o rangos) ocupados por animales.

 

¿Cómo nos afectará el cambio climático si no se actúa?

La escala de los impactos potenciales es incierta, pero los expertos aseguran que estamos viviendo una etapa crucial para el futuro del planeta.

Los cambios podrían impulsar la escasez de agua dulce, modificaciones radicales en las condiciones de producción de alimentos, o aumento del número de muertes por inundaciones, tormentas, olas de calor y sequías. Esto se debe a que se espera que el cambio climático aumente la frecuencia de los eventos climáticos extremos, aunque vincular cualquier evento individual al calentamiento global es complicado.

Los científicos pronostican que habrá más lluvia en general, pero dicen que el riesgo de sequía aumentará en las zonas lejanas a las costas durante los veranos calurosos. La extinción de plantas y animales son una consecuencia a medida que los hábitats cambian más rápido de lo que las especies pueden adaptarse.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la salud de millones de personas podría verse amenazada por el aumento de la malaria, las enfermedades transmitidas por el agua y la desnutrición.

A medida que se libera una mayor cantidad de CO2 a la atmósfera, aumenta la captación de CO2 de los océanos, y esto hace que se vuelvan más ácidos. Este proceso continuo de acidificación podría plantear problemas importantes para los arrecifes de coral del mundo, ya que los cambios en la química impiden que los corales formen su esqueleto calcificado que es esencial para su supervivencia.

Imagen: Fotografía de Ishan Seefromtheskyen en Unsplash.

 

También es previsible una liberación de grandes cantidades del gas metano de efecto invernadero a medida que se derrite el permafrost (el suelo congelado en el Ártico). Esto se conoce como una retroalimentación positiva del clima. Pero existen retroalimentaciones negativas que podrían compensar el calentamiento.

Varios “reservorios” en la Tierra absorben el CO2 como parte del ciclo del carbono, el proceso a través del cual el carbono se intercambia, por ejemplo, entre los océanos y la tierra.

La pregunta es ¿cómo se equilibrarán?

Y más aún, ¿qué hará la humanidad para evitar la aceleración del cambio climático?

 

Fuente: BBC

Link: https://www.bbc.com/mundo/noticias-46421432

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